Revisar tus hilos una vez al mes toma menos de dos minutos y te da la tranquilidad de saber que tu método anticonceptivo está haciendo su trabajo. Es un hábito sencillo que muchas mujeres incorporan fácilmente a su rutina mensual.
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Sí, y de hecho tu ginecóloga debería haberte enseñado a hacerlo desde el momento en que te lo colocaron. La revisión casera del DIU no reemplaza las consultas médicas, pero es una herramienta de autocuidado importante que te permite detectar a tiempo si algo no está bien.
Lo que puedes hacer en casa es revisar los hilos del DIU, que son dos finos cordones que cuelgan del dispositivo hacia el interior de la vagina. Si los sientes donde deben estar, es una buena señal de que el DIU continúa en su lugar. Si no los encuentras, si los sientes diferente o si tienes molestias, eso sí requiere atención médica. Aquí te explicamos cómo hacerlo correctamente.
El DIU tiene forma de T y, en su parte inferior, lleva atados dos hilos delgados de plástico (parecidos a una línea de pesca) que atraviesan el cuello uterino y quedan dentro de la vagina. Estos hilos tienen dos funciones:
Los hilos pueden variar un poco en longitud según cómo los cortó tu ginecóloga al colocarte el DIU. Por eso es importante que sepas desde el principio cómo se sienten los tuyos, para poder detectar si algo cambia.
Antes de empezar
Puedes estar de pie con un pie apoyado (por ejemplo, sobre el inodoro o una silla), en cuclillas, o acostada. Lo importante es que te sientas relajada.
Con el dedo índice o medio, introduce suavemente el dedo hacia el interior de la vagina, apuntando ligeramente hacia atrás (en dirección al cuello uterino).
El cuello uterino se siente como una pequeña protuberancia firme, similar a la punta de la nariz. Justo ahí, o muy cerca, deberías poder sentir los hilos del DIU: delgados, suaves y flexibles.
Importante: Nunca jales los hilos. Su función es solo de verificación, y intentar moverlos puede desplazar el DIU o causar lesiones.
La recomendación general es revisar los hilos aproximadamente una vez al mes, idealmente después de tu menstruación. Esto te permite:
Además de la revisión en casa, tu ginecóloga deberá hacerte una revisión médica entre las 4 y 6 semanas después de la colocación, y posteriormente en el marco de tu revisión ginecológica anual.
Hay situaciones donde la revisión casera no es suficiente y necesitas atención médica. Agenda una consulta si:
Estas señales no siempre indican un problema grave, pero sí merecen una revisión profesional. Cuanto antes lo detectes, más fácil es resolverlo.
En Plenna puedes agendar tu consulta ginecológica o una consulta virtual si prefieres atención desde casa.
El desplazamiento del DIU es poco frecuente, pero ocurre. Puede salirse parcialmente (descender hacia el cuello uterino) o, en casos más raros, expulsarse por completo sin que la mujer lo note. También existe la posibilidad, muy poco común, de que el dispositivo perfore la pared uterina.
Por eso la revisión periódica de los hilos es tan valiosa: es tu forma de estar al tanto de lo que sucede con tu método anticonceptivo.
Si el DIU se desplaza, no uses el hilo para intentar recolocarlo ni retirarlo tú misma. Ese procedimiento debe hacerlo siempre una ginecóloga.
No encontrar los hilos no significa automáticamente que el DIU salió. Hay varias razones por las que puede ser difícil sentirlos:
Sin embargo, si en varios intentos no logras sentirlos, lo correcto es consultar. Tu ginecóloga puede revisar con espéculo, hacer una ecografía y confirmar que el DIU está en su lugar. No es algo que debas resolver sola.
Hay dos tipos principales de DIU:
No contiene hormonas. Puede mantenerse entre 5 y 10 años según el modelo. Es especialmente efectivo y también se usa como anticoncepción de emergencia.
Libera pequeñas dosis de progestina. Dependiendo del modelo, dura entre 3 y 5 años. Suele reducir el sangrado menstrual y, en muchas mujeres, hace que la menstruación desaparezca por completo.
El procedimiento de revisión de hilos en casa es el mismo para ambos tipos. Lo que cambia es la duración y los efectos secundarios, que debes conocer y haber hablado con tu ginecóloga al momento de la colocación.
Si usas DIU hormonal y tu menstruación desapareció (lo cual es normal y esperado), la revisión mensual de los hilos se vuelve aún más importante porque ya no tienes esa señal natural de que el cuerpo sigue funcionando con normalidad.
La revisión casera es una herramienta complementaria, no un sustituto de la atención médica. No es suficiente cuando:
En todos estos casos, la visita a tu ginecóloga no puede esperar. En Plenna contamos con especialistas que pueden revisar tu DIU con espéculo o ecografía, confirmar su posición exacta y resolver cualquier duda que tengas.
Por eso es tan importante la revisión mensual de los hilos. Un DIU desplazado puede perder efectividad anticonceptiva. Si tienes relaciones sin protección adicional y crees que tu DIU puede haberse movido, consulta a tu ginecóloga cuanto antes. Si quieres una revisión ginecológica, nuestras especialistas en Plenna pueden ayudarte.
Sí. La revisión casera de los hilos del DIU es un hábito recomendado por las ginecólogas y está pensado para que tú misma lo puedas hacer. Lo único que no debes intentar por tu cuenta es retirarlo o recolocarlo: eso siempre debe hacerlo una especialista. Si nunca te enseñaron cómo revisarlo, en Plenna podemos explicártelo en una consulta ginecológica.
Los hilos del DIU se sienten como dos filamentos delgados, suaves y flexibles, similares a una línea de pesca fina. Salen del cuello uterino y quedan dentro de la vagina; no deben colgar hacia afuera. Al principio pueden sentirse un poco más rígidos, pero se ablandan con el tiempo. Lo más importante es que te familiarices con cómo se sienten los tuyos desde el inicio, para que puedas detectar cualquier cambio.
La señal más confiable que puedes verificar en casa es sentir los hilos en el lugar habitual, ni más cortos ni más largos que siempre, y sin dolor al tocar la zona. Fuera de eso, no tener síntomas como dolor pélvico persistente, sangrado inusual ni fiebre es también una buena señal. Si quieres certeza absoluta, una ecografía realizada por tu ginecóloga es la única manera de confirmar la posición exacta del dispositivo dentro del útero. Agenda tu consulta en Plenna para revisar tu DIU.
Cuando el DIU se desplaza, el dolor suele sentirse en la parte baja del abdomen o en la zona pélvica, y puede ser constante o aparecer en momentos específicos, como durante las relaciones sexuales o al orinar. En algunos casos también puede haber calambres similares a los de la menstruación, pero fuera del periodo. Si sientes este tipo de dolor de forma persistente y no coincide con tu ciclo normal, consulta a tu ginecóloga aunque los hilos te parezcan normales: el dolor pélvico sin explicación siempre merece revisión.
Depende del tipo de dolor. Algunos cólicos leves son normales en los primeros meses después de la colocación, especialmente con el DIU de cobre. Lo que sí merece atención es un dolor persistente, intenso, o que aparece de pronto sin relación con tu ciclo menstrual. También si el dolor va acompañado de fiebre, flujo con mal olor o sangrado inusual. En esos casos, no esperes: el dolor pélvico con DIU puede indicar desde un desplazamiento hasta una infección, y ambos requieren revisión médica. Agenda tu consulta en Plenna para descartar cualquier problema.
Si puedes ver o sentir los hilos saliendo de la entrada de tu vagina (y no solo dentro de ella), eso es una señal de que el DIU puede haber descendido o estar en proceso de expulsión. No jales los hilos ni intentes empujarlos hacia adentro. Evita tener relaciones sexuales sin protección adicional hasta que tu ginecóloga lo evalúe, ya que si el DIU se movió, su eficacia anticonceptiva puede estar comprometida. Agenda una consulta ginecológica lo antes posible.
La longitud de los hilos varía de mujer a mujer, porque tu ginecóloga los corta al momento de la colocación según las características de tu anatomía. En general, los hilos quedan a unos 2 a 3 centímetros del cuello uterino, dentro de la vagina, y no deben sentirse ni verse en la entrada vaginal. Lo importante no es un número exacto, sino que tú sepas cómo se sienten los tuyos para poder notar si algo cambia.
Jalar los hilos con fuerza es algo que nunca debes hacer. Los hilos están conectados directamente al dispositivo que está dentro de tu útero, y tirar de ellos puede desplazarlo, causar dolor intenso o, en el peor caso, provocar una expulsión parcial o una lesión. Si sientes que los hilos están más largos de lo normal o que sobresalen, no los jales: ve a consulta para que tu ginecóloga lo evalúe.
Sí. El cuello uterino cambia de posición y textura a lo largo del ciclo menstrual: sube, baja, se ablanda o se endurece. Eso puede hacer que los hilos sean más fáciles o más difíciles de encontrar dependiendo del día. Si siempre los encuentras con facilidad y de pronto un día no los sientes, repite el intento en otro momento del ciclo antes de alarmarte.
Puedes empezar a revisar los hilos unas semanas después de la colocación, una vez que hayas tenido tu primera revisión médica y tu ginecóloga haya confirmado que está bien colocado. Ella puede enseñarte en la consulta cómo hacerlo correctamente.
Sí puedes, aunque muchas mujeres prefieren hacerlo fuera del periodo para mayor comodidad. Si necesitas revisión médica y tienes la menstruación, no hay problema en asistir a consulta; el momento ideal para una recolocación, si fuera necesaria, sería durante los primeros días del ciclo.
No. El DIU es un método anticonceptivo muy eficaz, pero no protege contra las ITS. Para eso, es necesario usar condón.
En condiciones normales, no. El DIU está dentro del útero, que es una cavidad separada de la vagina. La penetración no debería moverlo ni afectar su posición. Lo que sí puede ocurrir en casos raros es que un DIU que ya estaba mal colocado o que estaba en proceso de expulsión se desplace más. Si después de tener relaciones sexuales sientes dolor nuevo, presión interna o notas los hilos diferente, vale la pena revisarlo. Agenda una consulta ginecológica lo antes posible.
No existen posiciones sexuales prohibidas específicamente por tener un DIU bien colocado. Puedes tener relaciones con total normalidad. Sin embargo, si en alguna posición sientes dolor pélvico o presión interna que antes no sentías, es una señal de que algo podría no estar bien con la posición del dispositivo. En ese caso, agenda una revisión. El dolor durante las relaciones sexuales nunca debe ignorarse.
Al principio, sí es posible que la pareja los sienta durante las relaciones sexuales, especialmente si los hilos están un poco rígidos (se ablandan con el tiempo). Si resulta molesto, tu ginecóloga puede recortarlos. Eso hará que la revisión casera sea un poco más difícil, pero no imposible.
Es muy poco probable, pero posible. Si no sientes los hilos, tienes síntomas de embarazo o tu menstruación cambia inesperadamente, descártalo con una prueba y consulta a tu especialista. En caso de embarazo con DIU, es importante la atención médica inmediata.
Revisar tus hilos una vez al mes toma menos de dos minutos y te da la tranquilidad de saber que tu método anticonceptivo está haciendo su trabajo. Es un hábito sencillo que muchas mujeres incorporan fácilmente a su rutina mensual.
Si tienes cualquier duda sobre tu DIU, si nunca te enseñaron a revisarlo, o si simplemente quieres una revisión ginecológica completa, en Plenna estamos para acompañarte. Nuestras ginecólogas te atienden sin juicios, te explican todo con claridad y te ayudan a tomar las mejores decisiones para tu salud.
Agenda tu consulta ginecológica: presencial o virtual, tú decides.