El mejor plan de alimentación para ti es uno que puedas seguir. Por lo tanto los que debes esperar desde tu primera cita es enseñanza y acompañamiento, además de todo el conocimiento científico que conlleva, debe ser empático con tus necesidades y preferencias.

La razón de cada persona para hablar con una nutrióloga es diferente. Es posible que tu médica o ginecóloga Plenna te lo hayan recomendado o que por iniciativa propia desees realizar cambios en la forma en que comes.
Es posible que tengas una sensibilidad o intolerancia alimentaria, un problema digestivo o una afección de salud relacionada con la nutrición, como resistencia a la insulina, diabetes, colesterol y triglicéridos altos, hipotiroidismo, síndrome de ovarios poliquísticos o endometriosis.
La enseñanza y acompañamiento que recibirás desde la primera cita, además de todo el conocimiento científico que conlleva, será empático con tus necesidades y preferencias para proponerte el mejor plan de alimentación para ti: uno que puedas seguir.
Para lograrlo, tu nutrióloga te ayudará a identificar hábitos y patrones alimentarios a través de preguntas muy puntuales para conocer si estás aportando mucho o poco de los diferentes nutrientes que tu organismo necesita, y así ofrecerte diferentes opciones para crear un plan alimenticio hecho a tu medida sin que deje de ser saludable y sostenible, sin que tenga que ser restrictivo y frustrante.
Si bien antes de tu cita deberás responder antecedentes sobre nutrición y otros hábitos, puedes llegar mejor preparada siguiendo algunas recomendaciones:
Durante la cita podrás expresar cómo te sientes sobre tu alimentación, lo que te gusta comer y lo que no, lo que te motiva y desmotiva, y así conocer tu experiencia psicológica al comer. Descubrir estas cosas le permite a ti y a tu nutrióloga identificar juntxs las fortalezas que posees para adherirte a tu plan de alimentación lo suficiente para lograr tus metas personales y de salud poco a poco.